Vía Del Bolo al mallo Cored de Riglos

Durante mucho tiempo, el mallo Cored de Riglos no ha gozado de gran estima entre los escaladores: una cima menor con roca mediocre y apariencia estética más bien rechoncha. Hoy el Cored ofrece algunas escaladas interesantes y actualizadas en cuanto a equipamiento (paraboles) con lo que es bastante frecuentado, aunque mucho menos que el Colorado y la Aguja Roja, los preferidos entre los escaladores actuales de los mallos “Pequeños”.
La última vía abierta en el Cored es la “Del Bolo”, una línea realizada entre la Clásica Oeste (1955) y la Renovales (1963), hecha en 2012 por los especialistas en este tipo de vías, Julio Benedé y Luis Royo, con Carlos Budría y Carlos Roy. El nombre de “vía Del Bolo”se debe a la enorme piedra monolítica, del tamaño de una lavadora, que existe a pie de vía y constituye el primer paso de la escalada.
La ruta está preparada para la escalada de placer, el actual estilo predominante en Riglos, que consiste en minimizar el riesgo a base de paraboles y dejar la dificultad como facultativa entre el 6a/b y el A0. Contrariamente a lo que parece desde abajo, en esta vía Del Bolo la roca es aceptable, muy riglera. En términos de dificultad obligatoria, es la menos comprometida de las vías abiertas en la cara Oeste del Cored, después de la Clásica. Adjunto ficha con nuestras impresiones.
El primer largo es un muro extraplomado de unos 15m que puede escalarse en V, V+ y Ao, aunque bastante atlético (sin agarrarse a los paraboles es más dificil, claro). Los demás largos son menos exigentes. El largo sobre la “cornisa de sabinas” va por un muro entre la Oeste Directa y la Oeste Clásica, de magnifica roca compacta y adherente, el mejor de la escalada.
Vía Recomendable, divertida, que se sube en un par de horas aproximadamente. La hemos escalado Goyo Martínez y yo, el pasado 14 de mayo 2017.
Como anécdota, comentar que en el cuarto largo, poco antes de llegar a la “cornisa de sabinas” de la clásica Oeste, con la que esta vía Del Bolo comparte reunión, se pasa por un muro donde hay puesto un clavo antiguo, un “féretro” del Ejército. Casi con toda seguridad, es un vestigio y testimonio de la legendaria “Variante del Miedo” de la vía Renovales, escalada por Jesús Ibarzo y Javier Javierre en 1964, sin repetición conocida. En 1975 hice la Renovales con Ana Asensio Y Francisco Jóven "el detritus", y desde luego esta variante tenía un aspecto espantoso...Entonces, la dificultad de la escalada en Riglos integraba también estos componentes, como recordaréis, amigos veteranos.

Fernando Orús, mayo 2017.

Fotos: https://goo.gl/photos/bkqhtzYpL6RcNsjM7

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