Llena del Bozo

Me gusta la cima del pico Llena del Bozo, un espacio acogedor en la cúspide de la montaña. Aquí, la subida ha terminado y si el tiempo no lo impide haremos unos minutos de reposo, beberemos agua, comeremos queso y jamón, disfrutaremos también de nuestra amistad y mirando hacia el sur, otearemos los relieves lejanos de las sierras prepirenaicas, y con un poco de suerte, hasta las del Moncayo y del Urbión. Hacia el norte la llanura francesa parece infinita, anónima, sin cimas que nos hagan recordar emociones más allá de los Pirineos.
Josefina Luna y yo hemos salido a las 9h del aparcamiento del Tascal (1.450m), al final de la carretera del valle de Aisa, con la idea de subir a la Llena del Bozo (2559m), huyendo de la cruel ola de calor que nos violenta desde hace dos semanas y que ha arrasado más de 40.000 hts. del centro de Portugal, con el saldo sobrecogedor de 64 vidas humanas perdidas.
El pico Llena del Bozo es bastante popular (“Llena”o “Liena”, simpático topónimo aragonés sinónimo de pico o cima). Tengo la sensación de que casi todos lo habéis subido, pero nosotros no. Lo hemos elegido como alternativa a nuestra primer plan de subir al pico Cristales en el circo de Respomuso, pero este sábado 17 de junio han estado las carreteras cortadas por la prueba cicloturista “Quebrantahuesos” y en la tarde de ayer no hemos podido subir hasta Campoplano, donde pensábamos vivaquear.
La ascensión a la Llena del Bozo por Aisa sigue al principio el itinerario de la cara sur del Aspe, su hermano mayor. 1.100m de desnivel a cubrir en unas 3 horas de subida.
Cuando nos planteamos una ascensión, solemos planificarla en tramos, partes o tiradas, según las características de terreno, dificultad, esfuerzo a realizar, etc. Es algo que más o menos hacemos todos y que muy bien entendemos los escaladores de vías de largos que dividimos la pared en “largos” o “tiradas” de cuerda, sabiendo que “el elefante hay que comérselo trocito a trocito”.
la primera parte de la ascensión a la LLena del Bozo, y para mí la menos interesante, consiste en llegar debajo del “embudo del Aspe”, un praderío a 1850m aproximadamente donde existe un abrevadero seco, Fuen de Peñarruaba (en tiempos llegaba agua por una manguera desde alguna surgencia o depósito natural que se ha debido secar por las erosiones kársticas de la zona). Desde el aparcamiento se sigue la pista unos 300m para abandonarla cruzando el río (cartel indicador) por un sendero bien trazado y señalizado que parte de la pista misma.
Encima del abrevadero se yerguen las “tiesas” del Aspe (otro topònimo aragonés, expresivo de pared o muralla vertical), unos muros calizos que flanquean el paso del “embudo”. La principal es el mallo Peñarruaba, a la izquierda del camino. Es una muralla de unos 80m, bastante vertical y elegante, una especie de “tozal del Aspe”. Siempre la miro con interés imaginado mientras descanso un poco las líneas de varias posibles escaladas. Creo que alguien la escaló hace unos años, encontrando una calidad de roca peor de lo que aparenta.
Aquí se abandona el camino del Aspe para dirigirnos a la izquierda. Hasta este punto cuesta unos 50 minutos (al “común de los mortales”, sabéis que cada vez es más frecuente el montañismo de “galgos y podencos humanos”, que pulverizan cualquier horario, según nos muestran las páginas montañeras tipo “Hola”). Continuamos por una zona de pastos de altura, contorneando las murallas del macizo Llena de la Garganta-Aspe.
En seguida, se alcanza una zona de glera de piedras de regular tamaño desprendidas de las murallas que nos dominan. La marcha, más penosa, gana poco en altura sobre un terreno de sarrios que nos sugiere entre las murallas ascensiones de aventura alternativas a la clásica del “embudo”. Encima de esta zona de gleras, unos minutos de descanso cierran la segunda etapa de la ascensión debajo de un primer collado, 2.150m, a unos 45m desde el abrevadero del embudo.
A este collado se suele subir cuando no hay nieve por una canal de roca y hierba bastante empinada a la izquierda, llegando seguidamente a un vallecito de altura, que a fecha de nuestra ascensión todavía conserva un fondo de nieve y que alcanza la brecha Wallon (2.329m) o paso de Napazal, donde termina nuestra tercera étapa de la ascensión. Se llega en unos 30 minutos desde debajo del primer collado.
La brecha Wallon comunica el valle de Aisa con el de Aspe, por una garganta abrupta y montañera. Desde aquí parten las rutas normales a los picos “Llena de la Garganta” y “Llena del Bozo”, nuestro pico de hoy. Tendremos que ascender todavía más de 200m y nos va costar una media horita larga.
Por pendientes en hierba y roca, un terreno poco estable y algo incómodo, nos acercamos a la muralla diagonal que defiende las pendientes cimeras. Al parecer, hay varios puntos de ascenso; nosotros seguiremos el de la zona izquierda de la muralla que parece el menos complicado. Se suben por unas canales de rocas herbosas, por un terreno difícil de describir pero que no presenta especial problema, a la derecha de la canal principal que linda con la arista Este, muy característica. Hemos encontrado algunos mojones de piedras que orientan la subida, quizás en algún momento hay que echar las manos.
Sobre la muralla (unos 70m de desnivel) llegamos a una zona despejada, amplia, al pie de la cuesta de cima, a la que llegaremos subiendo a nuestra derecha, próximos al canto de la muralla que hemos escalado hace unos minutos.
Desde la cima, bajamos del pico tranquilos, evitando en lo posible el calor extenuante que no perdona ni aquí en las alturas. Acabamos bañándonos en las pozas del río Estarrún.
Fernando Orús

Ficha y Fotos: https://goo.gl/photos/nQ7M9xAu51jiSqJR6

LIENA O LLENA

Los pastores denominan "llenas" al complejo y extenso karst que se "llena" de nieve. Más culto es el vocablo "liena" que significa grieta kárstica. La LLena del Bozo es una formidable montaña que conozco bien. Para el próximo invierno te recomiendo el corredor sur (45/50º)
Al margen de esta denominación del geógrafo Edouard Wallon (siglo XIX), la empresa PRAMES, por su cuenta y riesgo denomina a este pico LLana del Bozo.

Interesante etimología

Llena, Liena, Interesante apunte de Jesús Vallés sobre la etimología de estas palabras. Y tan "llenas" que están estas montañas en invierno!. Habiamos subido más de una vez al Aspe por esta vertiente de Aisa siempre con nieve; hace dos veranos me sorprendió mucho encontrar en las pendientes encima del Embudo profundas simas, dolidas, galerías y alcantarillas, un complejo karstico que hay que negociar monte arriba. Según subíamos recordaba nuestro ignorante tránsito invernal por encima de estos laberintos minerales...glup!

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