Noroeste del Acherito. El día que vivimos peligrosamente

Normalmente los escaladores no somos imparciales con la montaña. Apreciamos su grandiosidad, su belleza natural, su armonía integral, pero casi nunca dejamos de imaginar vías de ascenso a cualquier montaña que observamos. Una parcialidad que nace de nuestra experiencia montañera que juega con el paisaje, imagina, busca ese nivel equidistante entre lo deseado y lo posible, decantando el interés en la búsqueda de nuevas aventuras de montaña.
Hace unas semanas, observaba desde la cima del Petrachema (2371m) la vertiente norte de su vecino pico Acherito (2374m), una corona de murallas de roca y nieves refulgentes que parecen defender su cima. Hice fotos para estudiarlo mejor en casa, ¿por dónde la escalaríamos mejor?. Unos días después, Ángel Sonseca me propone subir por esa cara norte del Acherito ¡con esquís al hombro!.

Cara Norte del pico Acherito.
Hay poca información sobre esta cara norte, prácticamente anónima. La que encontramos es más bien tranquilizadora y habla de una vertiente norte de unos 200m, con inclinación media de unos 45º y algún tramo a 60º.
Aprovechando el último día de dominio absoluto del anticiclón instalado en la Europa occidental desde hace cuatro semanas, vamos a intentar subirla.
El 3 de marzo salimos desde el refugio de Linza (1340m) en la cabecera del valle de Ansó, en compañía de Lalo Prado, Goyo Martínez y “Lenin”, un joven ecuatoriano, apadrinado de Ángel, montañeramente hablando.
La aproximación hasta el collado del Sobarcal, que une este pico con la vertiente norte del Acherito, a 2178m, es larga, casi 9kms de distancia y más de 800m de desnivel. Subimos por el barranco de las Foyas del Ingeniero tablas al pie, a excepción de una fuerte pendiente en la zona media del barranco y de las pendientes finales hasta el collado del Sobarcal, zonas que hoy obligan a crampones.
Desde el collado observamos la cara norte del pico Acherito. Por lo que sabemos, existen dos vías de ascensión más o menos clásicas, probablemente anónimas. Una, más corta y directa por la cara norte (una especie de “Norte Directa”) y otra, más a la derecha, contorneando un pilar rocoso, con importante caída sobre la Foya superior del Ingeniero y orientación prácticamente noroeste, vía “Noroeste”. Parece que ambas presentan carácter y dificultad similar. Tras deliberar un poco, optamos por la Noroeste, porque hoy la montaña está bastante pelada y venimos sin material técnico para meternos en la ruta Norte en la que se aprecian varias zonas de terreno mixto, seguramente complicadas.

La vía Noroeste del Acherito.
Diagonal derecha, entramos en la pared noroeste. Después de unos 50 m fáciles, la pendiente se endereza; estudiamos varias posibilidades. Encima nuestro, se aprecia un tramo de placas de nieve superpuestas de consistencia incierta; la duda ¿aguantarán?. Sacamos los cordinos de apoyo que hemos traído (30m, 6mm) y es Lalo quien resuelve encabezar la cordada. Trepa hasta las placas de nieve y pelea paso a paso sobre terreno harto inestable; se acaba la cuerda, en la pendiente monta un punto de seguro precario con una estaca de aluminio y el piolet y me recupera. Según subo, acabo de arruinar la huella inestable que Lalo ha trazado; debajo de la nieve hay una placa de roca pulida en la que los crampones restallan sin encontrar apoyo. Para mayor seguridad de todos, echamos un cabo a Ángel que encabeza la cordada con Lenin, nos juntamos los cuatro y seguimos subiendo…..glupp!.
Hasta la cima, las condiciones no son buenas. Hacemos tres largos más en terreno menos complicado pero a la sazón inestable y sin posibilidad de seguros mínimamente fiables. La sensación de peligro es manifiesta, es decir, ¡prohibido resbalar o caerse!.

La Cima.
Salimos a la arista de cima, un lomo de unos 60m de hierba y nieve que separa la vertiente norte, por la que hemos subido, de la sur, que es la vía Normal del pico y por la que bajaremos esquiando.
En la cima, el tiempo es desapacible. Cumpliendo el pronóstico, la primera borrasca en semanas está llegando al Pirineo. Abrazos, fotos y vistas sobre el cercano Petrachema y las Agujas de Ansabere, con la vertiginosa línea del Spigolo, escalada siempre actual y presente en nuestro recuerdo de vía de aventura de los 70.
Encontramos una cordada que ha subido por la Normal con sus esquís: “¿qué tal la nieve para el descenso?”, “buena, buena, nieve polvo, salvo en el lomo cimero”, “cojonudo”. ”. Bajamos a donde dejamos los esquís hace unos minutos, cargamos y continuamos bajando 50 mts de desnivel hasta la primera nieve de la cara sur, para calzar esquís y descender la montaña hasta el refugio de Linza. Entre descanso y cervezas cerramos gozosos este día en el que hemos vivido peligrosamente.

Fernando Orús

Fotos (Orús. Sonseca, Lenin): https://photos.app.goo.gl/qytQEyYKJwT8PPrB7

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